El amor no tiene nacionalidad ni necesita permisos de residencia
  • 2206
  • 0

El amor no tiene nacionalidad ni necesita permisos de residencia

El derecho a ser Nacional de un país tiene su origen en el Imperio Romano, cuando Roma en su ambición por conquistar el mundo, concede plenos derechos solo a los Romanos, mientras que todo aquel que no lo era, carecía de los mismos y además llevaba consigo la carga de las mayores obligaciones con el Estado.

Con el Feudalismo acontecido en Europa esto no cambió mucho, el feudalismo respondió a la inseguridad e inestabilidad de la época de las invasiones que se fueron sucediendo durante siglos (inmigrantes de pueblos germánicos, eslavos, magiares, musulmanes, vikingos). Ante la incapacidad de las instituciones estatales de controlar esta inmigración, la única seguridad provenía de las autoridades locales, nobles laicos o eclesiásticos, que creaban una distinción entre un hombre libre (el vasallo), por parte de otro hombre libre (el señor), pero que entre ellos había una diferencia importante de clase sociales. Así que, la Nacionalidad se otorgaba por una relación de fidelidad personal entre el vasallo y el señor o soberano cuando el señor así lo consideraba.

Con el Derecho Moderno desaparece esta idea de sumisión y se concibe la nacionalidad, como el vínculo que une a un persona con un Estado, son manifestaciones de la condición y cualidad de la persona.

Actualmente la definición se mantiene, y según mi muy crítica opinión no solo se mantiene en su descripción sino en su origen (clasista y materialista), como hemos leído la nacionalidad  ha sido uno de los mayores inventos de la sociedad, movida por el miedo y por el deseo de control. Claro que,  antropológicamente  a todos nos gusta identificarnos con un país, con una cultura, etc.

globe-1674102_1280PERO: ¿QUÉ PASA CUANDO NO PUEDO SEGUIR EN MI PAÍS? ¿QUÉ OCURRE CUANDO MI CONDICIÓN DE INMIGRANTE O DE VIDA ME HACE ANHELAR OTRA NACIONALIDAD?

Complicado, más si vienes de un país subdesarrollado, donde parece ser que por orden del viejo mundo, no tenemos sentimientos, y somos bastante inferiores en condición social, económica y humana.

Para aquellos que no lo saben, obtener la nacionalidad española es más complejo de lo que se cree, no basta con ser esposa (o),  madre o padre, tampoco basta con ser hijo (si eres mayor de 18 años), necesitas primero obtener un permiso de residencia que en la práctica debería ser fácil de obtener, por el vínculo tan cercano que tienes. Pero según el criterio del organismo de extranjería, aunque seas la esposa de un ciudadano español, aunque tus  hijos sean españoles, y tus padres también, en la mayoría de los casos si no logras tener requisitos prácticamente irrealizables, no puedes obtener la residencia.

A mi que me gusta ir al fondo del asunto y me gusta ser crítica incluso conmigo misma, me pregunto siempre ¿PORQUE? muchas veces nos he culpado, es decir he culpado al inmigrante, nos he señalado como culpables de que la Madre Europa no nos quiera del todo, o que deseen controlar el flujo migratorio, incluso en más de una oportunidad nos he llamado subdesarrollados, pero luego cuando me miro en el espejo y me veo tan INDIA (más alla de mis nacionalidades), pero a su vez tan luchadora, y veo a muchos inmigrantes dándolo todo, pienso que el control de inmigración, debería ser otro más que el económico,  debería haber otro baremo para determinar si lo hacemos bien o no, simplemente creo que deberían darnos la oportunidad.

Aquellos que lean esto, y que sean inmigrantes, o los españoles que tengan vínculos con algún extranjero, entenderán que el amor no tiene nacionalidad, que los vínculos se construyen más alla de las fronteras, de los colores, o de la raza.

No deseo abrir fronteras irreverentemente, deseo que se valore a cada hombre por sus motivos y por su lucha, por su deseo de mejorar, ese debería ser la vara de medir, y no una cuenta bancaria, o un contrato laboral.

Conozco a una mujer casada con un ciudadano Español de Origen, hijo además de españoles, criado en el exterior cuando las guerras en Europa azotaron al continente, Venezuela acogió a este criollo, pero ahora él desea volver a su país, y no solo es un extranjero por haberse criado fuera, sino que se le niega el derecho de que su mujer embarazada de 6 meses obtenga la residencia, porque no tiene ahora mismo un contrato laboral. ¡Absurdo verdad!. Es, no solo la cónyuge de un español, será la futura madre de una Española.

Conozco a un Padre (Español) desesperado por pasar las navidades con su recién nacida hija, nacida en tierras extranjeras e hija de madre Dominicana, este derecho a la familia se vio casi truncado, por la burocracia de un país, que veía a la niña no como una Española, sino como la hija de una Dominicana y se le exige visado para salir,  o esperar 6 meses pasaporte Español.

Sus casos no son los únicos, ni lo seguirán siendo. Y es importante ver la gravedad del asunto, hay auténticos dramas familiares por leyes que muchas veces desafían la realidad, la ansiedad que esto genera en los inmigrantes o incluso en los familiares españoles es cruda de asimilar.

En cuanto a mi, da igual la nacionalidad que tenga, sigo siendo una extranjera, como todos los que venimos y nos quedamos, esta tierra que amo profundamente nunca será mía del todo. Da igual que haya vivido más años aquí que en mi país de nacimiento, da igual las 12 horas que trabajo dia a dia, o lo mucho que me esfuerce, no importa si mi esposo es Español al igual que mis hijos, este es un sentimiento de los exiliados sin importar su origen.

El miedo sigue, cuando empiezas hacer una vida nueva lejos de todo lo que conociste, sabiendo que lo que construyes puede ser efímero, y puedes volver a perder todo aquello que eres para volver a ser un extranjero incluso en tu propio país,  un día ya no eres ni de aqui, ni de alla, tú procedencia se desdobla según el lugar en el que estés.

Dedicado con todo mi amor a los extranjeros vinculados con el corazón a este país, a los españoles vinculados con extranjeros, por amor o por fuerza,  escrito además para que esta sociedad de la cual soy parte y sus gobernantes sean mejores, con y para todos.

Y Dedicado a ti Ive y a tu MESTIZA hija.

Cristina Isacura

Todos los derechos reservados. Isacura Asociados S.l 2015-2016. info@isacuraasociados.com AVISO LEGAL
Emergencias las 24 Horas 810 527 752 o al 674 823 430
Atendemos Emergencias 24 Horas, llámenos: +34 674 82 34 30. Somos Especialistas en Derecho Internacional, Civil, Mercantil y Penal, con amplia experiencia en ámbito de Extranjería